martes, 2 de noviembre de 2010

5 días

¿Cómo explicarte amado
que tu no eres causa, razón y motivo
de mi felicidad?
¿Cómo hacer para no herir
ese ego con cimientos
de un machismo arraigado sin reconocer?
¿Cómo demostraste que mi dicha
es compartir contigo esta semilla de felicidad
que sólo mi fe ha de alimentar?

Algunos pretenderán tomarlo
como religión, el amor su bendito salvador
y así dicen que enamorarse
es la sumisión medieval de un siervo
aunque la líbido tome protagonismo
quien espera del otro
las victorias de sus propias batallas
nunca expresará absolutamente.

Yo no entiendo como logran estos actores
compartir su vida con alguien
de una manera tan parecida al amar.
Cómo personifican a los ángeles salvadores
que ellos mismos han de manipular
se invalidan en el sentir
para dominar al títere auxiliador
¿Cómo vivo para no perderlo?
Pues sin él no puedo vivir
¡mi vida no es vida !

Y así el amor lo degradan
lo tiñen a vituperios romanticos
y oprobios disfrazados de ilusiones
y todos los medios justifican
el no perder esa dependencia
la obediencia se viste de respeto
la bondad de corazón ejemplar
Y el sufrimiento la bandera más digna
para el sobornar...

Por eso amor mío
mi felicidad nunca irá subordinada
a tus pasos, a tus palabras, ni a tus besos
es una flor que viene de mi
y estoy dispuesta arráncarla
compartirte su luz.
Aquí no hay juegos
mi jardín nunca ha sido
un campo de batalla.

La claúsula que has de abrazar
es integrar los pigmentos
del ser espontáneo y libre
como una golondrina en pleno verano
pues sin estos colores, nuestras raíces
se encuentran un camino pedregoso sin poder aferrarse
y entonces se obstruye el crecimiento
sé que es engañosa y seductora
la seguridad que otorga el atarse a conceptos fijos
aunque la debilidad de tu savia
es producto de los mismos.

Pero no temas en defraudarme
hace tiempo que mi mente
se cansó de colorear expectativas
por que toda ilusión lleva
inevitablemente al desengaño
ya no miro fijamente el sol
sin esperar que me ciegue.
En un mundo donde la falsedad
es un orgullo tremendo
y las mentiras lo justifican todo
comprendo que tengas miedo a volver a ser tu.

domingo, 24 de octubre de 2010

De la selva al desierto, hay sólo un paso.

Su amor posado en la fachada
de duro corazón.
Tus manos abriéndose camino
en las enredaderas y malezas
del enclenque amor.
Ése león que ruge
pide y causa admiración.

El torso se mece como cuna
que va entre los brazos
paredes firmes de buque
que hizo servicio
en guerras y tristezas
¿Hasta cuando harás daño?

Parco deambular de
manos errantes recorriendo
senos de alma embrollada.
Manos que diezman corazones
refutan la selva acrisolada que violaron
conviertiendo el sentir en un yermo
y al dueño en un decrépito
cegado por la experiencia
quimérico por los sueños rotos.

Rey que pide y no da.
Selva que te fascina en su dañar.
Paraíso buscado, anhelado y encontrado
ya tus pies en el posado
sólo bastaron unos respiros
para que el cuerpo fuera devastado.

lunes, 11 de octubre de 2010

Dulce oscuridad

Dulce oscuridad, que enternece tu piel.
Volveré. Volverás.
Los rayos se posarán nuevamente en mi corazón
y reiré, por que por fin eres tu.
Yo lo sé, aunque no conosca todo lo que eres,
conosco más de lo que me has permitido.

Y hemos sido un bálsamo para las heridas,
una luz en las propias tinieablas,
una esperanza de los sueños,
una noche llena de colores,
y un día lleno de melodías.

Pequeña

Que pequeña soy, frente a tantas cosas.
Que pequeña quisiera ser frente a muchas otras.
Que pequeña puedo llegar a ser, acurrucada en sus brazos,
en la protección de a quien tanto amo.
Que pequeña me gusta ser, para disfrutar lo que en otro tiempo no disfruté.
Que pequeña siempre seré, por que mi corazón se niega a endurecer.
Que pequeña soy, y cuan aún más pequeña me percibo,
cuando te dejo entrever lo que verdad soy y digo.
Que pequeña soy frente a ti, aunque nuestro amor se funde,
sin proporciones, ni tamaños, ni estándares, ni reglas.
Nuestro amor lo hacen la pequeña y tu.
Yo y él.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Devenir acrisolado (uniloquio perenne)

A mi ya no me importa
al nivel que otros
puedan reirse de mi.
Tampoco mido las consecuencias
de lo que dictamina este sentir
si comiezo a sacar cálculos
me perderé
y te perderé a ti.

Y nuevamente doy las gracias
mi parco andar
ya no cae en fosas
contigo puedo decir que soy fuerte
lo que he visto en ti
me ha vuelto pertinaz
mi espíritu aguerrido
por ti vino a florecer
no me rendiré nunca
no abandonaré lo que somos.

No sueltes mi mano
si el abrupto destino nos atrajo
es por que siempre tu y yo
hemos podido andar de manitas
sin oprobios ni murrias.
Gracias a ti conocí
lo que es vivir sin autofalacias
ni plagios
conocí la alegría del segundo eterno
por tu amor supe que antes no sabía
más que matar y volver miserable el tiempo.

Tiempo. Tiempo.

Tiempo que me llevo a ti
armoniosa zozobra.
Que me tomen por loco
y a carcajadas se mofen de mi
es poco y nada
una nimiedad
comparada con el estar a tu lado.

No quiero decirlo muchas veces
no por que no seas lo que sabes que eres
si no por que la tromba común y cómoda
en la cual son y van los demás
no entenderán y serán irreverentes
cuando hieráticamente
vaya a cantarles
lo que es el amar
y todo lo que me reservé
para que llegarás tu.

Sé bien como fallé
como tambien me contradije
jamás olvidaré como desorientado
me equivoqué...
pero la vida jamás ha sido fortuita
ni menos tu llegada eventual.

Soy un principiante
cuando quiero creer,
más si no hay tierra ubérrima a cual aferrarse...

Caústica ha sido mi vida
en cada esquina de la cuidad de las heridas
he visto la hostilidad
y como pocos conosco el laberinto del abyecto
pero sería un acoquinado
si no me atreviera a ver con los ojos del desprendido
y así es como he boceteado y luego divisado
la cúspide a cual llegaré
pero antes de verla y encontrarla
yo siempre a ti te rastrié,
por ti sé a donde voy, se quien seré.
Gracias.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Horizontes

Entre el cielo y el mar
entre tu y yo
llegará un punto
en que nada habrá
que decirse
la palabras sobrarán
en medio de nuestra armonía.

No me cuestionarás.
Yo no voy a dudar.
Dime ¿porqué el mundo es tan cruel?
Ya no preguntarás más eso
comprenderás nuestro propósito
comprenderé nuestra unión.

Las palabras bailarán
en nuestras miradas...
Las mías volarán
hasta tu corazón.
Las tuyas le cantarán
a mi alma.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Contigo

El agua deslizándose como acuarelas tornasoles
a través de tu piel...
así es tu recuerdo cuando vestías el mar.
Ahora mismo trato de regresarte
a mi acompañado pero solitario andar...
Y entonces, aunque evito cuestionarmelo
le pregunto a sol quemándome los ojos.
En el ayer yo era fuerte y hoy soy débil.
¿pero era el verano y tu traías la suerte?
La pregunta que más se entierra
en mi apiedrado corazón
es si...
¿Eras tu y el amor
los que me permitían confíar en mi?
Y de ser así
jamás he sido fuerte
pero contigo encuentro la fe.