domingo, 24 de octubre de 2010

De la selva al desierto, hay sólo un paso.

Su amor posado en la fachada
de duro corazón.
Tus manos abriéndose camino
en las enredaderas y malezas
del enclenque amor.
Ése león que ruge
pide y causa admiración.

El torso se mece como cuna
que va entre los brazos
paredes firmes de buque
que hizo servicio
en guerras y tristezas
¿Hasta cuando harás daño?

Parco deambular de
manos errantes recorriendo
senos de alma embrollada.
Manos que diezman corazones
refutan la selva acrisolada que violaron
conviertiendo el sentir en un yermo
y al dueño en un decrépito
cegado por la experiencia
quimérico por los sueños rotos.

Rey que pide y no da.
Selva que te fascina en su dañar.
Paraíso buscado, anhelado y encontrado
ya tus pies en el posado
sólo bastaron unos respiros
para que el cuerpo fuera devastado.

lunes, 11 de octubre de 2010

Dulce oscuridad

Dulce oscuridad, que enternece tu piel.
Volveré. Volverás.
Los rayos se posarán nuevamente en mi corazón
y reiré, por que por fin eres tu.
Yo lo sé, aunque no conosca todo lo que eres,
conosco más de lo que me has permitido.

Y hemos sido un bálsamo para las heridas,
una luz en las propias tinieablas,
una esperanza de los sueños,
una noche llena de colores,
y un día lleno de melodías.

Pequeña

Que pequeña soy, frente a tantas cosas.
Que pequeña quisiera ser frente a muchas otras.
Que pequeña puedo llegar a ser, acurrucada en sus brazos,
en la protección de a quien tanto amo.
Que pequeña me gusta ser, para disfrutar lo que en otro tiempo no disfruté.
Que pequeña siempre seré, por que mi corazón se niega a endurecer.
Que pequeña soy, y cuan aún más pequeña me percibo,
cuando te dejo entrever lo que verdad soy y digo.
Que pequeña soy frente a ti, aunque nuestro amor se funde,
sin proporciones, ni tamaños, ni estándares, ni reglas.
Nuestro amor lo hacen la pequeña y tu.
Yo y él.